viernes, 14 de agosto de 2009

PAMELA - (PARTE 1)






Hablar de "Pami" es hablar de caracter, temperamento, esfuerzo y de una cabeza dura "tapa", y terca. Siempre me llevó una amplia ventaja en lo que a estudios se refiere; eso siempre lo demostro durante toda la primaria, secundaria y en la mismisima universidad, la cual yo terminé abandonandola tontamente, que desperdicio.
Desde muy niños ambos fuimos muy apegados, si yo no preguntaba por Pamela, ella era quien preguntaba por mí. Aunque nos llevamos ocho meses de diferencia en la edad, casi nada, ella la mayor cantidad de veces suele ser casi la que se encarga de regresarme a tierra firme cuando ve que estoy creyendo que los chanchos vuelan. Pues aparentemente ambos rozamos la misma edad sin embargo al final ella me termina llevando años luz en lo que a madurez se podria definir. Tampoco se trata de que la estoy colocando en un altar, nada de eso, "Pami" siempre será mi prima, pero a veces odio su comportamiento estupido, irónico, pedante, creido y alzado que a ella muy bien le sale. Aborresco que me diga atorrante o inmaduro, u que se crea la "muy, muy".
Me detengo un instante, acomodo mis ideas y neuronas; me pongo a filosofar y derepente encuentro el motivo que la hizo crecer y formarse así con un caracter temperamental y responsable fue el hecho de haber tenido que ayudar a criar y dar un buen ejemplo a Giovani y Oliver, sus dos hermanos, mientras que yo me dedicaba a contemplar y compartir las tardes despues del colegio mis juguetes junto con mi sombra; tambien seria bueno subrayar que ella nunca recibió tanto engreimiento como el que me lo brindaron mis sacrificadas tias.
Ella vivió un tiempo en Breña al igual que yo, viviamos cerca y a la vez muy lejos, en distintas viviendas y hogares diferentes, "Pami" con su mami y su papi, sin tios ni abuelos, solo papas e hijos. "Lalo" con su mamá, sus tres tios Julia, Alberto y Bertha y el abuelo. Habian veces que me llevaban a visitarla, las recuerdo que fueron poquísimas veces no llego a contar ni siquiera tres dedos de mi mano. Las ocasiones que ella venía a visitarme acompañada por Lucy, mi tia, me llenaban de gozo, ese día era una fiesta un júbilo para mí. Como todos los niños jugabamos, reiamos, incluso nos peleabamos de manos varias veces. En navidad y en año nuevo pasaba igual, la pasabamos en el callejón de un solo caño de Chamaya. Nunca me olvidaré, cada navidad "Pami" recibia la "Barbie del año", "el Ken del año" u algún accesorio de la marca mattel. que suerte la de Pamela por pmomentos sentía envidia sana pero se me pasaba cuando abría los regalos que eran para mí.
"Pami" siempre como prima mayor podría contar sin temor a equivocarme ha cuidado d emi, incluso hasta ahora lo hace, eso nunca lo voy a olvidar, por eso es que decidi elegirla como la madrina de bautizo para mi hija. Recuerdo una vez, volviendo al año de 1992, tendría yo unos 9 años, como anteriormente dije, ella siempre me sacó ventaja en estudios ya que yo era un poquito flojito. Una noche mi mamá "Cris" me estaba castigando con el "chicote" o correa, lloraba a diestra y siniestra, ¿el motivo?: enviaron una anotación en mi agenda del colegio para mi mamá donde denunciaban que no habia cumplido con la tarea y mis notas eran muy bajas,... (08, 07, 11), Cristina no soportó u no se controló y me sacó la mier... (estuvimos así los dos en mi cuarto; ella castigandome haciendome "bailar" con el chicote y yo tratando de esquivarlos al mismo tiempo que lloraba por el dolor. Cuando de pronto se oyó que alguien abría la puerta del tercer piso, ingresando rauda. Era Pamela, mi prima; ingresó a mi cuarto donde me encontraba con mi madre en plena faena del castigo. Ella comenzó a suplicarle a mi mamá que dejará de castigarme, "Pami" tambien estaba llorando, ella tambien podía sentir el dolor de los chicotes que caian una y otra ves sobre mis pantorillas y nalguitas. Cristina estaba anonadada con una cara que demostraba mas impresión y admiración que una cara malhumorada.
continuara....




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